En el trabajo uso Linux a diario y en casa siempre he usado Windows. Ha sido así durante mucho tiempo, pero ha llegado un momento en que necesito usar Linux también en casa para poder probar cosas fuera del horario laboral.
Pensé en comprarme otro ordenador para Linux, pero no me pareció sensato, así que me puse a investigar cómo montar un dual boot en mi portátil personal con Windows 10 y Ubuntu 17.10 y decidí contar aquí qué hice.
Dual boot
Configuración que permite tener dos sistemas operativos instalados en el mismo ordenador y elegir cuál arrancar cada vez que enciendes el equipo. Cada sistema tiene su propia partición en el disco duro y funciona de forma completamente independiente del otro.
Antes de empezar quiero aclarar que el proceso no es complicado, pero hay que hacerlo con calma y en el orden correcto. Si te saltas algún paso, puedes acabar sin sistema operativo usable en el ordenador.
Preparando Windows
Lo primero que hice fue liberar espacio en el disco duro para poder instalar Ubuntu. Windows 10 ocupa bastante, pero Ubuntu funciona con unos 10 GB de disco. Para ir holgado, decidí liberar 20 GB y así poder almacenar mis proyectos.
Para liberar espacio en disco usé el administrador de discos de Windows 10:
1. Clic derecho en el botón de inicio
2. Administración de discos
3. Clic derecho sobre la partición C:
4. Reducir volumen
Indiqué que quería reducir la partición en 20.000 MB y en un par de minutos tenía 20 GB sin asignar listos para ser usados por el instalador de Ubuntu.
Creando el USB de instalación
Para instalar Ubuntu hacen falta dos cosas: primero, descargar su ISO y, segundo, tener un USB de 2 GB, que es lo que ocupa la ISO. Descargué la ISO de Ubuntu desde la web oficial y usé Rufus para crear el USB de instalación. Rufus es gratuito y muy sencillo de usar: seleccionas el pendrive, la ISO y le das a Empezar.
En mi caso usé el modo GPT para UEFI, que es lo que corresponde a la mayoría de portátiles actuales. Tras cinco minutos, el pendrive quedó listo.
Configurando la BIOS
Reinicié el portátil y entré en la BIOS pulsando
F2 durante el arranque.
Lo primero que hice fue desactivar el Secure Boot.
Lo segundo fue poner USB como primer elemento en el orden de arranque.
Guardé los cambios y reinicié el portátil con el pendrive conectado. El instalador de Ubuntu apareció en el momento en que debería haber aparecido en pantalla el logo de Windows. Bien, el cambio en la BIOS había funcionado.
Instalando Ubuntu
El instalador de Ubuntu es bastante amigable. Seleccioné el idioma, el teclado y la zona horaria y llegué a la pantalla de Tipo de instalación, donde elegí Instalar Ubuntu junto a Windows 10. El propio instalador detectó el espacio sin asignar que había creado antes y lo usó para Ubuntu sin que yo tuviese que hacer nada más.
Introduje mi nombre de usuario, contraseña y el nombre del equipo, y dejé que la instalación corriese. Tardó unos 15 minutos en acabar de instalarse. Al terminar, el instalador me pidió que reiniciase y extrajese el pendrive.
GRUB: eligiendo sistema operativo al arrancar
Al reiniciar apareció GRUB, el gestor de arranque de Linux. Es una pantalla que te permite elegir entre Ubuntu y Windows 10 cada vez que enciendes el ordenador.
GRUB
Acrónimo de Grand Unified Bootloader. Es el gestor de arranque más utilizado en sistemas Linux. Aparece al encender el
ordenador y permite elegir qué sistema operativo cargar cuando hay más de uno instalado.
Si no pulsas nada, GRUB arranca Ubuntu pasados 10 segundos.
Ubuntu se establece como sistema operativo predeterminado, pero yo quería que arrancase Windows por defecto, así que edité la configuración de GRUB:
sudo vi /etc/default/grub
En este archivo cambié el valor del parámetro
GRUB_DEFAULT por el número correspondiente a Windows, en este caso, el 1: GRUB_DEFAULT=1.
Acto seguido, apliqué los cambios con el comando
update-grub:
sudo update-grub
Este comando regenera el archivo de configuración de GRUB situado en
/boot/grub/grub.cfg escaneando los sistemas instalados en el disco.
Resultado
El resultado es exactamente lo que buscaba. Arranco el portátil, elijo el sistema que necesito y listo. Ubuntu para Bash; Windows para uso general.
El momento de más tensión fue cuando vi el menú de GRUB por primera vez y Windows no aparecía en la lista. Unos segundos de pánico hasta que recargué GRUB y apareció. Nada grave, pero el susto fue real 😅
Si en algún momento necesitas reinstalar GRUB porque Windows lo ha sobreescrito - cosa que te puede ocurrir si actualizas Windows - el procedimiento es arrancar desde el USB de Ubuntu en modo live y reinstalarlo desde la terminal.
Si tienes dudas, los foros de Ask Ubuntu tienen respuesta para prácticamente cualquier problema que puedas encontrarte durante el proceso. ¡Suerte! 🤞
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